Mi
trabajo recrea historias en lugares “artificiales”
utilizando objetos de plástico, elegidos de manera
arbitraria, en las imágenes digitales para crear una
relación inesperada entre estos y sus alrededores.
La relación se produce cuando los objetos son distorsionados
teniendo como resultado un paisaje o naturaleza muerta artificial;
mostrando así el interés en las historias falsas
o artificiales que suceden en el mundo, las imágenes
son una transición entre lo real y el simulacro. Utilizo
el plástico como el material que promete el paraíso
efímero, la felicidad desechable, como el pasaje a
un futuro vacío e incierto, la perfección prescindible
y la vida artificial; para simular historias de la infancia
y recrear fantasías; como una afirmación de
la hermética sociedad en la que vivimos así
como su cultura desechable, la pérdida de la sensibilidad
y la aceptación del plástico como el material
que representa nuestro propio vacío. (Irene Clouthier)
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