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Lo cotidiano, la rutina,
el sexo en la vida de una mujer, son los temas que abordan
en la producción de Carmen García Núñez.
El deseo de llevar una vida alterna, una doble vida, se van
definiendo en las composiciones. Anteponiendo escenarios cotidianos
de trasfondo y a su vez el uso de imágenes eróticas
de ella misma son el lenguaje o el discurso que proyecta a
través de una supuesta dualidad de vida. No es necesariamente
un discurso social feminista, si no es más bien, el
lenguaje propio, intimista, introspectivo de una mujer que
puede sufrir una crisis de identidad de roles. Ser mamá,
profesionista, ama de casa, esposa, artista, amante y una
serie de roles que cualquier mujer puede llevar. No lleva
en ningún momento algún discurso moralista en
el sentido de protesta a estos roles, mismos que se han impuesto,
la sociedad o las propias mujeres. Mas bien el discurso reside
en esta realidad a la que ella se enfrenta en su vida, en
un sentido de autocrítica y auto análisis resumido
a una pregunta con varias respuesta. ¿Qué soy
y qué quiero ser?.
Apoyada en las posibilidades
de la fotografía digital, García Núñez
nos muestra una fotografía como simple recurso, sin
rebuscamientos en la técnica fotográfica, ni
en el cuidado de la iluminación, la fotografía
digital es meramente un documento visual del escenario. Las
imágenes que cierran o complementan el discurso, son
manipuladas de manera burda e inexacta, precisamente sin cuidar
ni aprovecharse de la perfección de las técnicas
digitales de edición. Con el mero propósito
de dar una terminación simple, tosca, sencilla, artesanal,
y de cierre en la imagen, que no interfieran en su proceso
de comunicación y que terminan por completar el mensaje.
Acude al recurso del
desnudo propio, del autorretrato con imágenes de desnudos
sugerentes algunas veces, pero recargados de inocencia. Es
evidente una intención sensual en su trabajo, esta
idea de provocar de una forma sutil pero directa. También
hay un sentido voyeurista y de buscar que el espectador se
quede con ganas de ver mas, como si viera a través
de una puerta cerrada. Se conjuga un juego con el espectador,
ella propone una idea del sexo, mas allá de lo visual
o latente. Hace pensar o imaginar no a partir de lo visual,
sino de poder leer un poco entre líneas la imagen.
Su intención asimismo es provocar que el espectador
se imagine en el mero escenario y sea partícipe de
la imagen.
Carmen García
Núñez estudió Lic. en Artes en la Universidad
de Monterrey y Técnica en Fotografía Profesional
(Colegio Americano de Fotografía). Está involucrada
en proyectos culturales colectivos que implican intercambio
de artistas de Baja California y Nuevo León, en México.
En su producción artística maneja medios digitales
de edición fotográfica y multimedia. Aborda
temas como el erotismo doméstico. Además de
su producción, tiene su propio estudio de diseño
e imparte clases en una Universidad en la ciudad de Ensenada
Baja California. |
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